> El Alquimista - Paulo Coelho



-No importa- dijo el muchacho a sus ovejas-. Yo también conozco otras chicas en otras ciudades.
Pero en el fondo de su corazón, sabía que sí importaba. Y que tanto los pastores, como los marineros, como los viajantes de comercio siempre conocían una ciudad donde había alguien capaz de hacerles olvidar la alegría de viajar libres por el mundo.

Compra tu rebaño y recorre el mundo hasta que aprendas que nuestro castillo es el más importante y que nuestras mujeres son las más bellas.

Tenía un abrigo, un libro que podía cambiar por otro, y un rebaño de ovejas. Lo más importante, sin embargo, era que cada día realizaba el gran sueño de su vida: viajar. Cuando se cansara de los campos de Andalucía podría vender sus ovejas y hacerse marinero. Cuando se cansara del mar ya habría conocido muchas ciudades, a muchas mujeres y muchas oportunidades de ser feliz.
"No entiendo cómo buscan a Dios en el seminario", pensó mientras miraba el sol que nacía. Siempre que le era posible buscaba un camino diferente para recorrer.

El mundo era grande e inagotable, y si él dejara que las ovejas lo guiaran apenas un poquito, iba a terminar descubriendo más cosas interesantes. "El problema es que ellas no se dan cuenta de que están haciendo caminos nuevos cada día. No perciben que los pastos cambien, que las estaciones son diferentes, porque sólo están preocupadas por el agua y la comida. Quizá suceda lo mismo con todos nosotros -pensó el pastor-. Hasta conmigo, que no pienso en otras mujeres desde que conocí a la hija del comerciante."

"Es justamente la posibilidad de realizar un sueño lo que hace la vida interesante."

-Es un libro que habla de lo que hablan casi todos los libros -continuó el viejo-. De la incapacidad que las personas tienen para escoger su propio destino. Y termina haciendo que todo el mundo crea la mayor mentira del mundo.
-¿Cuál es la mayor mentira del mundo? -indagó, sorprendido, el muchacho.
-Es ésta: en un determinado momento de nuestra existencia, perdemos el control de nuestras vidas, y éstas pasan a ser gobernadas por el destino. Esta es la mayor mentira de mundo.


El muchacho no sabía qué era eso de la Leyenda Personal.
-Es aquello que siempre deseaste hacer. Todas las personas, al comienzo de su juventud, saben cuál es su Leyenda Personal. En ese momento de la vida todo se ve claro, todo es posible, y ellas no tienen miedo de soñar y desear todo aquello que les gustaría hacer en sus vidas. No obstante, a medida que el tiempo va pasando, una misterios fuerza trata de convencerlas de que es imposible realizar la Leyenda Personal.

Cumplir su Leyenda Personal es la única obligación de los hombres.

-Si tú empiezas por prometer lo que aún no tienes, perderás tu voluntad para conseguirlo.

Para ella todos los días eran iguales y cuando todos los días parecen iguales es porque las personas han dejado de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo.

El muchacho comenzó a envidiar la libertad del viento, y percibió que podría ser como él. Nada se lo impedía, excepto él mismo. Las ovejas, la hija del comerciante, los campos de Andalucía no eran más que los pasos de su Leyenda Personal.

-Siempre es así -dijo el viejo-. Lo llamamos el Principio Favorable. Si juegas a las cartas por primera vez, verás que casi con seguridad ganas. Es la suerte del principante.
-Y por qué?
-Porque la vida quiere que vivas tu Leyenda Personal.

No era un mundo extraño; era un mundo nuevo.

Sintió de repente que él podía contemplar el mundo como una pobre víctima de un ladrón o como un aventurero en busca de un tesoro.

Ya no tenía que seguir buscando agua y comida; ahora podía seguir en busca de un tesoro. No tenía un céntimo en el bolsillo, pero tenía fe en la vida. La noche anterior había escogido ser un aventurero, igual que los personajes de los libros que solía leer.

Tenemos que aprovechar cuando la suerte está de nuestro lado, y hacer todo lo posible por ayudarla, de la misma manera que ella nos está ayudando.

Tengo miedo de realizar mi sueño y después no tener más motivos para continuar vivo.

Pero se daba cuenta de una cosa importante: las decisiones eran solamente el comienzo de algo. Cuando alguien tomaba una decisión, estaba zambulléndose en una poderosa corriente, que llevaba a la persona hasta un lugar que jamás hubiera soñado en el momento de decidirse.

-El llama "suerte" a las señales -dijo el Inglés después de que el árabe gordo se fue-. Si yo pudiese, escribiría una gigantesca enciclopedia sobre las palabras "suerte" y "coincidencia". Es con estas palabras con las que se escribe el Lenguaje Universal.

"Hoy soy camellero. Pero entonces entendí la palabra de Alá, nadie siente miedo de lo desconocido porque cualquier persona es capaz de conquistar todo lo que quiere y necesita. Sólo sentimos miedo de perder aquello que tenemos, ya sean nuestras vidas o nuestras plantaciones. Pero este miedo pasa cuando entendemos que nuestra historia y la historia del mundo fueron escritas por la misma Mano."

El coraje es el don más importante para quien busca el Lenguaje del Mundo.

El Amor nunca impide a un hombre seguir su Leyenda Personal.

-Si lo que tú has encontrado está formado por materia pura, jamás se pudrirá. Y tú podrás volver un día. Si fue sólo un momento de luz, como la explosión de una estrella, entonces no encontrarás nada cuando regreses. Pero habrás visto una explosión de luz. Y esto solo ya habrá valido la pena.

Es natural que se tenga miedo de cambiar por un sueño todo aquelle que ya se consiguió.

-¿Por qué los corazones no explican a los hombres que deben continuar siguiendo sus sueños? -preguntó el muchacho al Alquimista.
-Porque, en este caso, el corazón es el que sufre más. Y a los corazones no les gusta sufrir.
A partir de aquel día, el muchacho entendió a su corazón. Le pidió que nunca más lo abandonara. Le pidió que, cuando estuviera lejos de sus sueños, el corazón se apretase en su pecho y diese la señal de alarma. Y le juró que siempre que escuchase esta señal, también lo seguiría.

Una búsqueda comienza siempre con la Suerte del Principante. Y termina siempre con la Prueba del Conquistador.


-Morirás mientras estabas viviendo tu Leyenda Personal. Pero eso ya es mucho mejor que morir como millones de personas que jamás supieron que la Leyenda Personal existía.

"Realmente la vida es generosa con quien vive su Leyenda Personal", pensó el muchacho.